MANIFIESTO - El Oficio de Crearₓ
Crear no es seguir pasos.
No es dominar programas, completar procesos ni memorizar términos que cambian cada trimestre.
Crear es una mezcla indomesticable de intuición, cultura, contradicción y mirada.
Yo crecí en México, un país que no necesita teoría para ser creativo. Donde la estética nace del caos, del color, del ruido, del sol que cae sobre cualquier objeto y lo convierte en composición. Donde nadie habla de “design systems”, pero todo tiene identidad.
Sin embargo, trabajo en una industria que parece obsesionada con medir, ordenar, nombrar y estandarizar lo que, por naturaleza, es inexacto.
Y ahí es donde comienzo este espacio: en esa tensión entre el arte y el sistema.
El Oficio de Crearₓ es mi forma de pensar el diseño desde lo humano, entenderlo desde la raíz y recordarme que, antes de cualquier método, siempre existe la X: la variable personal, la mirada, lo inexplicable.
Este espacio nace desde esa contradicción: entre el arte que se siente y el sistema que se construye.
Este es mi oficio.
Este es mi origen.
Este es mi análisis, mi contradicción, mi trazo.
Este es El Oficio de Crearₓ.